Sé tu primer objetivo para el 2018: 6 tips para cumplir tus propósitos de año nuevo

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Sí, se acerca el final del año y eso se traduce en que llegó el momento de hacer balance. Es curioso como año tras año cuando se aproximan estas fecha la mayoría de las personas adoptamos el mismo estado mental en el que nos comenzamos a preguntar qué nos gustaría que fuese diferente en nuestras vidas el próximo año. Es como si solo nos diere por reflexionar sobre qué queremos cambiar y cuáles son nuestros objetivos únicamente cuando acontece un “evento” señalado como ocurre con estas fechas.

Cierto es que cuando se avecina un nuevo comienzo, sea del tipo que sea, es precisamente cuando tomamos consciencia de las oportunidades que se abren delante de nosotros. Sin embargo, año tras año los propósitos de año nuevo  como dejar de fumar, comer más sano, perder peso, sacar más tiempo para la familia, etc., no suelen sostenerse en el tiempo más allá del mes de febrero y 2 de cada 3 propósitos que nos proponemos se quedan por el camino ¿Te suena esta historia?

He de confesar que muchísimas veces a mí he ha ocurrido y cuando comencé a conocer el coaching comprendí que esto pasa principalmente por dos razones:

  1. Los seres humanos somos animales de costumbres y por mucha voluntad o ganas de conseguirlo que tengamos, cambiar nuestros hábitos de pensamiento y comportamiento resulta muuuuuy complicado a veces.
  2.  El segundo motivo es que todos sin saberlo solemos marcarnos propósitos, pero en realidad no nos estamos marcando objetivos.

¿Quieres saber qué quiero decir con que nos marcamos propósitos y no objetivos? Muy fácil, lo vas a entender en estos 6 sencillos pasos. Lee con atención porque esta puede ser la clave para que este año SÍ puedas acabar cumpliendo tus propósitos de año nuevo. ¡Vamos allá!

  1. El valor detrás del objetivo: Muchas veces sabemos que queremos conseguir ciertas cosas, pero no nos hemos preguntado previamente ¿para qué lo queremos? o ¿qué nos aportará el conseguirlo? Puede que creas que esto no es tan importante, pero te aseguro que no hay nada más importante que tener un para qué en cada cosa que hagamos. Ojo, no un “por qué”, sino un “para qué”. Es decir, descubrir cuál es el valor de conseguir aquello que deseo. Los valores son personales. Cada uno tenemos los nuestros y son los que realmente nos sirven de brújula para calibrar si las acciones que realizamos están alineadas con cómo nos queremos sentir y a dónde queremos llegar.
  2. Vigila que tu objetivo sea concreto y esté descrito en positivo: Nuestro cerebro no “entiende” el “NO” y, si no me crees, no tienes más que comprobarlo. Te invito a que NO pienses en un perro amarillo. Un perro amarillo con las orejas violetas y un pájaro en su cabeza, te estoy diciendo que no pienses en ello…entonces, ¿por qué te lo estás imaginando? Pues porque nuestro cerebro funciona por imágenes que nos creamos a través de las palabras que nos decimos, así que si tu objetivo es “no fumar” tu foco estará puesto en “fumar”. Transforma tu objetivo en algo positivo ¿qué quieres en vez de eso? piensa que quizás quieras dejar de fumar porque lo que desees es tener una vida más sana, ¿ves la diferencia? Otro factor importante es que tu objetivo pueda caber en un titular, intenta ser concreto con aquello que quieras conseguir.
  3. Ponle fecha: Este año me apuntaré en un gimnasio, ya te digo yo que de este año no pasa… ¿sí?, ¿y cuándo lo harás? mientras más ambiguos seamos, menos comprometidos estaremos porque nos faltará exactitud a la hora de saber qué pasos tenemos que dar. Pon una fecha concreta a lo que quieres conseguir. Antes del 30 de enero voy a apuntarme al gimnasio, verás como te resulta más complicado ir dejándolo para más tarde.
  4. Piensa en qué evidencias puedes tener para saber que vas en la dirección correcta: Si tu objetivo es cambiar de trabajo en 1 año, pregúntate ¿cómo podrás saber que lo que estás haciendo te ayudará a conseguirlo? Quizás medir el número de ofertas a las que te presentes cada mes puede ser un buen indicador para confirmar que sí estás dando pasos en la dirección que deseas. Poder tener un termómetro tangible que nos pueda indicar de forma objetiva si lo que estamos haciendo para conseguirlo nos acerca a nuestra meta es fundamental para que esta se cumpla.
  5. Comprueba que tu objetivo dependa realmente de ti: Sí, parece de sentido común, pero muchas veces nos olvidamos de que queremos conseguir cosas que en realidad no están en nuestra mano o al menos de forma absoluta. Si tu objetivo es mejorar la relación que tienes con tu suegra no puedes olvidar que tú puedes hacer cosas para lograrlo, pero lo que no puedes hacer es cambiar su forma de ser, actuar o pensar. En ocasiones pretendemos cambiar cosas que no están dentro de nuestro marco de actuación o simplemente no son compatibles con el resto de facetas de nuestra vida. Para poder cumplir un objetivo antes debes comprobar que está en tu zona de influencia, no lo olvides.
  6. Diseña un plan de acción para conseguirlo: ¿tienes un propósito pero no sabes qué pasos tienes que dar para que se cumpla? pues entonces no tienes un objetivo, sino un deseo. Sin acción no hay progreso ni aprendizaje. Necesitamos dar pasos para llegar al destino o al menos para obtener información útil durante el proceso. Piensa qué pasos concretos deberías hacer poco a poco para que finalmente se cumpla. Por ejemplo, si mi objetivo es bajar 8 kilos en los próximos 6 meses ¿qué se te ocurre que podría hacer? pues quizás un primer paso sería consultar a un nutricionista, otra acción sería apuntarme a un gimnasio, quizás coger menos el coche y caminar más, etc. Es imprescindible que establezcamos una hoja de ruta para saber dónde estamos, a dónde queremos llegar y diseñemos los pasos intermedios que necesitamos dar.

Como ves, en realidad, lo único que diferencia un propósito o deseo de un objetivo alcanzable es tomar consciencia de que la clave es la acción. Sin ti no hay acción posible. Así que NO te deseo que el 2018 te traiga todo aquello que quieras conseguir, lo que verdaderamente te deseo es que en el 2018 te pongas en acción, tomes las riendas de aquello que quieras cambiar o mejorar en tu vida y des por fin los pasos que tengas que dar porque no hay otra forma de conseguir aquello que queremos y sí, te lo digo por experiencia 😉

Por ello, este nuevo año ponte objetivos y no propósitos, encuentra en tus valores esa gasolina que necesitas para ponerte en marcha, actúa y haz, haz una y otra vez aunque te equivoques porque eso demostrará que lo estás intentando y ni te imaginas todo lo que se aprende cuando nos atrevemos a fallar.

Deseo que este 2018 sea inolvidable para ti por ser el año en el que te atreviste a salir de la famosa “zona de confort” para realizar acciones que te ayuden a cumplir tus metas. No esperas a que las cosas pasen, levántate y haz que ocurran. Tenemos más capacidad de actuación en nuestras manos de la que solemos creer. Ah y, por cierto, tampoco quiero que me creas, lo que deseo es que lo compruebes tú mismo, así que adelante que el 2018 arranca ya.


“Caminante no hay camino, se hace camino al andar” Antonio Machado


 

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